Un documental obligado a revisar por todo apasionado de la buena música.
Quintín Coronado y compañía abandonan la mesa, la esquina, los espejos... y emprenden su marcha por la literatura, la música y demás senderos afines, segurísimos de su paso y de su destino: la mesa, la esquina, los espejos...
sábado, 16 de junio de 2012
miércoles, 13 de junio de 2012
lunes, 28 de mayo de 2012
La estética de la violencia - Marcela Robles
Ayer leía el periódico y encontré este artículo. Como me parece interesante, lo comparto aquí.
Marcela Robles. «La estética de la violencia». En El Comercio. Lima, 27 de mayo, 2012, p.12.
Marcela Robles. «La estética de la violencia». En El Comercio. Lima, 27 de mayo, 2012, p.12.
No.
No es gracias a una conocida marca de gaseosa que todo irá bien en la vida
porque «refresca mejor», ni la nueva generación adolescente será más cool por tomar un determinado tipo de
leche; ni tampoco necesitamos un aparato de alta tecnología para poder captar
un momento feliz: babosadas que la publicidad intenta hacernos digerir con sus
más sofisticadas (y la mayoría de las veces ramplonas y evidentes) mañas.
Pero hay algo que en cierta medida
sí puede lograr un cambio: el arte, y en este caso, más concretamente, el cine,
el teatro y la literatura, que nos permiten vislumbrar lo que muchas veces no
podemos ver porque estamos adormecidos.
¿Se han preguntado, por ejemplo, por
qué no toleramos en la vida real lo que le ocurre al vecino, al colega de
trabajo o al amigo más querido, cuando somos perfectamente capaces de comprender
y hasta aplaudir a los personajes de una novela o una película, y elevarlos a
la categoría de héroes o antihéroes?
Por nombrar solo una, recuerdo «Una
historia violenta», filme del sobrenatural David Cronenberg. Una película
impecable en su género, en que la violencia, el sexo y los valores se confunden
en una trama endemoniada. Sin embargo, cuando todo el horror ha amainado, somos
capaces de entender el perdón, el bien que predomina sobre el mal y el amor que
destierra al odio. Justo ahí, donde otros son solo capaces de ver sangre y
muerte.
Porque cuando no es gratuita y se
sobreponen la creatividad y el talento, la violencia puede alcanzar un nivel
estético. Ese que nos demuestra que hay extravagantes alternativas a nuestras a
veces mediocres maneras de ver las cosas, que no necesariamente son
censurables, sino que escapan a toda denominación.
Es ahí donde reside parte de la
grandeza de la dimensión artística: en que nos fuerza a ir más allá de nuestros
límites para transitar caminos poco ortodoxos. Porque cuando esas situaciones
nos tocan la puerta de la vida diaria, generalmente no podemos comprender al
prójimo más cercano y salimos corriendo a confesar nuestros pecados
El arte nos confronta con aquello
que realmente somos capaces de ser o hacer, en este «mundo azul como una
naranja», en la versión de Paul Éluard.
martes, 21 de febrero de 2012
Carta II

El año es otro, pero tu ciudad la misma de abominable, Coronado.
Hoy recorría “La Ciudad de los Reyes” y, sin ánimo de mofa, pensaba en que hace mucho perdió tan ilustre motete, para convertirse, por todos lados, en “La Ciudad de los Nenes”.
Tú los has visto, en las esquinas, recostados en los fierros pelados de las señales de tránsito, sentados al filo de la vereda oscura o al borde de una acequia. Con cinco, diez o doce años de edad, se detienen, frágiles y limpios de corazón, frente a los automóviles de todas las avenidas de tu próspera y modernísima ciudad, y las maniobras que ejecutan en tanto la luz llega a verde en el semáforo, son una digna metáfora de su existencia.
Desde la acera, una mujer siempre lastimera los observa, sosteniendo una bolsa de dulces, si no es que al menorcito de la prole. Mientras sus hijos se apuran en contorsionar peligrosamente sus cuerpos o realizar malabares con pelotas o frutas, ellas solo aguardan, con ojos de bolero, en la soledad de la calle, pensando quizá en los golpes del marido borracho o en aquel que la amó en su juventud y se fue.
Esta noche, por ejemplo, conocí a tres de ellos. A mi lado, mientras esperaba en el paradero, estaban quietos, miserables, pendientes de que se detenga el tráfico. De pronto, al ponerse el rojo en lo alto de la esquina, de un salto invadieron el crucero peatonal y dieron inicio a las piruetas. Una vez terminado ese quehacer, pasearon por el laberinto de autos con la palma de la mano hacia el cielo (eternamente vacío, inalterable). Fueron ignorados.
Sin embargo, de uno de los autos, bajaron la luna polarizada y alguien les alcanzó algo que no era dinero. Extrañados, volvieron a la vereda.
Una vez sentados en el cemento de todos los días, descubrieron no sin asombro que lo que tenían entre manos era un juego de burbujas. Era un pomo plástico, delgado, que, al abrirlo, de la tapa podía verse colgar una circunferencia de colores.
Luego de varios intentos, lograron descubrir su mecanismo de funcionamiento: soplar muy levemente por la circunferencia hasta ver crecer la burbuja y, una vez madura, la burbuja se desprendía y flotaba, dueña de sí, por el mundo.
Entonces, se dispusieron a jugar, dejando todo a un lado: mientras uno de los niños inflaba las burbujas, los otros las perseguían rápidamente. Sin importarles mucho los transeúntes o los ambulantes, iban tras ellas entre risas y brincos, tratando de cogerlas y reventarlas. Eran simplemente otros, era otra noche, era otra vida: hoy habían aprendido, sin saberlo, a encapsular la felicidad en unas cuantas burbujas de jabón.
¿Cuántos de nosotros gozamos de esos instantes sencillos? ¿Cuáles son las burbujas de jabón de nuestros días? ¿El tabaco? ¿Las drogas? ¿El alcohol? Ahora me dicen que el cigarro produce disfunción eréctil y diecisiete tipos de cáncer. De la bebida, ni hablar.
Habrá que mirar, en adelante, a estos niños con más atención, pues algo saben.
Hoy recorría “La Ciudad de los Reyes” y, sin ánimo de mofa, pensaba en que hace mucho perdió tan ilustre motete, para convertirse, por todos lados, en “La Ciudad de los Nenes”.
Tú los has visto, en las esquinas, recostados en los fierros pelados de las señales de tránsito, sentados al filo de la vereda oscura o al borde de una acequia. Con cinco, diez o doce años de edad, se detienen, frágiles y limpios de corazón, frente a los automóviles de todas las avenidas de tu próspera y modernísima ciudad, y las maniobras que ejecutan en tanto la luz llega a verde en el semáforo, son una digna metáfora de su existencia.
Desde la acera, una mujer siempre lastimera los observa, sosteniendo una bolsa de dulces, si no es que al menorcito de la prole. Mientras sus hijos se apuran en contorsionar peligrosamente sus cuerpos o realizar malabares con pelotas o frutas, ellas solo aguardan, con ojos de bolero, en la soledad de la calle, pensando quizá en los golpes del marido borracho o en aquel que la amó en su juventud y se fue.
Esta noche, por ejemplo, conocí a tres de ellos. A mi lado, mientras esperaba en el paradero, estaban quietos, miserables, pendientes de que se detenga el tráfico. De pronto, al ponerse el rojo en lo alto de la esquina, de un salto invadieron el crucero peatonal y dieron inicio a las piruetas. Una vez terminado ese quehacer, pasearon por el laberinto de autos con la palma de la mano hacia el cielo (eternamente vacío, inalterable). Fueron ignorados.
Sin embargo, de uno de los autos, bajaron la luna polarizada y alguien les alcanzó algo que no era dinero. Extrañados, volvieron a la vereda.
Una vez sentados en el cemento de todos los días, descubrieron no sin asombro que lo que tenían entre manos era un juego de burbujas. Era un pomo plástico, delgado, que, al abrirlo, de la tapa podía verse colgar una circunferencia de colores.
Luego de varios intentos, lograron descubrir su mecanismo de funcionamiento: soplar muy levemente por la circunferencia hasta ver crecer la burbuja y, una vez madura, la burbuja se desprendía y flotaba, dueña de sí, por el mundo.
Entonces, se dispusieron a jugar, dejando todo a un lado: mientras uno de los niños inflaba las burbujas, los otros las perseguían rápidamente. Sin importarles mucho los transeúntes o los ambulantes, iban tras ellas entre risas y brincos, tratando de cogerlas y reventarlas. Eran simplemente otros, era otra noche, era otra vida: hoy habían aprendido, sin saberlo, a encapsular la felicidad en unas cuantas burbujas de jabón.
¿Cuántos de nosotros gozamos de esos instantes sencillos? ¿Cuáles son las burbujas de jabón de nuestros días? ¿El tabaco? ¿Las drogas? ¿El alcohol? Ahora me dicen que el cigarro produce disfunción eréctil y diecisiete tipos de cáncer. De la bebida, ni hablar.
Habrá que mirar, en adelante, a estos niños con más atención, pues algo saben.
viernes, 10 de febrero de 2012
martes, 3 de enero de 2012
Jaime Sabines en 3 poemas
De esta forma quiero comenzar el nuevo año. He aquí tres de mis textos favoritos de Jaime Sabines: poeta, peregrino, hombre.
Qué costumbre tan salvaje...
He aquí que estamos reunidos...
Los amorosos
Qué costumbre tan salvaje...
He aquí que estamos reunidos...
Los amorosos
sábado, 31 de diciembre de 2011
"...Y que los tiempos nos sean propicios". ¡Feliz Apocalipsis!
Las personas de Aries son generalmente delgadas, altas y tienen huesos fuertes y hombros de gran espesor. Muchos tienen una cara larga, una visión aguda y cejas oscuras. Aries rige el cerebro y la cabeza incluyendo los ojos los oídos y la nariz. Asimismo, las normas del cráneo, huesos de la cara, dientes, glándula pineal y los nervios ópticos. La cabeza también es el área del cuerpo que es más susceptible a la enfermedad para este horoscopo aries 2012. Dolores de cabeza, neuralgias y migrañas son comunes en los arianos. Por lo general los arianos tienen mala dentadura y son muy propensos al acné durante la adolescencia y las personas de sexo masculino tienden a la calvicie. Placeres y dolores para el futuroDurante los últimos años han pensado que la vida es una lucha frustrante. Ha realizado más de lo que pudo, comprometiéndose y responsabilizándose de sus actos. Las personas nacidas bajo el signo de Aries son activos audaces e impulsivos. Su naturaleza de fuego odia estar siempre en jaque. Así que le alegrará saber que las cosas comenzarán a cambiar en la primavera del horoscopo aries 2012. El comienzo del año será un poco lento, pero sus exigencias comenzaran a disminuir. A mediados de junio se dará cuenta de que la vida se ha vuelto mucho más fácil ir y las demandas serán menores. A finales del año se sentirá menos inquieto y mirara hacia atrás, sabiendo que ha trabajado duro, realizando los cambios necesarios obteniendo así sus logros, es un año en el que establecerá bases sólidas para el futuro a largo plazo. Previsiones para la salud Su salud será buena pero tenga cuidado en marzo y abril, cuando Marte viaja a través de su signo. Según el horoscopo aries 2012 es posible que tenga que tomar una decisión deliberada para relajarse. Tendrá un año de mucho trabajo para asegurarse y convencerse de que hay algo de espacio para usted en particular alrededor de mediados de octubre. Generalmente estará sano y tendrá buenas noticias sobre la salud de otra persona, en septiembre.Aries en el 2012: ¡Tu año en el amor! En general este será un año muy positivo desde el punto de vista económico y el acento está dado en tu forma de invertir adecuadamente el dinero que te llegue. Habrás aprendido de errores pasados y estarás en la mejor disposición para reconocerlos, lo cual es estupendo puesto que una vez que entiendes las situaciones que surgen las puedes enfrentar de una manera objetiva y sin dejar que sean otros los que estén diciéndote como debes vivir tu vida. En el amor los arianos y arianas habrán logrado definir realmente lo que quieren, y esto les ayudará a consolidar una relación que vale la pena cultivar.
Para los juegos de azar, tus mejores momentos serán del 5 de marzo al 3 de abril, y del 21 de noviembre al 16 de diciembre.
Este 2012 los Arianos podrán fusionar su más grande hobby con su trabajo, tal vez abrir un tienda de venta de joyería o de su hobby preferido pueda llevarlos a conseguir mejoras económicas, pero debe recordar tener paciencia porque el dinero no se consigue de la noche a la mañana.La vida familiar mejora en este horoscopo aries 2012, especialmente durante los dos últimos trimestres, y los arianos deben mirar hacia el frente en busca de la paz, mientras que goza de los bonos de consolidación entre los cónyuges y los niños. Las personas de Aries están siempre abiertas a nuevas ideas, pensamientos y sugerencias, y si bien adoran su libertad, su gran capacidad de adaptación les permite sacar lo mejor de cualquier situación. Los arianos no deben pasar por alto la posibilidad de un encuentro casual, en particular durante la mitad del año, lo que fácilmente podría convertirse en una amistad fuerte antes de que florezca el amor. Debe trabajar sus habilidades de comunicación con las personas este año, aprendiendo a usar el tacto cuando se trata de situaciones ideales que puedan surgir en las relaciones interpersonales. Las recompensas de hacerlo será grande cuando la armonía y la paz aparezcan como resultado ya sea en casa o en el trabajo.
JAJAJA... SERAAAAAAAÁ PE´!!!
JAJAJA... SERAAAAAAAÁ PE´!!!
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